Se reserva sola, y sin que nadie se registre
El paciente entra desde tu web, ve tus huecos reales y cierra la cita sin crear cuenta ni descargar nada. La víspera le llega el recordatorio y puede confirmar o mover con un toque.

La clínica funcionando
cuando tú no estás.
Agenda, historia clínica, odontograma, presupuestos y facturación en un mismo sitio. Y encima, si lo quieres, un asistente que contesta a los pacientes por WhatsApp y les recuerda la cita.
Suena mientras estás con un paciente en el sillón. O lo coges y le dejas a medias, o lo pierdes. Elegir eso quince veces al día no es trabajo clínico.
Se lo das, dice que se lo piensa y no vuelve. No porque no quiera: porque nadie le escribió a los cinco días para preguntarle si le había quedado alguna duda.
La agenda en un programa, las fotos en el móvil, los presupuestos en Word y la facturación en una hoja. Y cuando falta algo, a buscarlo.
Las capturas de abajo son de la aplicación de verdad, la que usan los clientes que ya lo tienen montado.
El paciente entra desde tu web, ve tus huecos reales y cierra la cita sin crear cuenta ni descargar nada. La víspera le llega el recordatorio y puede confirmar o mover con un toque.

Lo que se le hizo, cuándo, con qué, y las fotos. Sin abrir tres programas ni buscar en una carpeta que se llama «pacientes 2023 definitivo».

Caries, obturado, extracción, corona, implante, endodoncia, puente. Marcas la zona del diente y queda registrado en la historia, no en un papel que se pierde.

Los haces desde la ficha y se quedan en seguimiento. El asistente escribe a los días para saber si el paciente lo está pensando o ya lo ha descartado — y te dice cuál es cuál.

No son planes cerrados: son las combinaciones que montamos más a menudo. Puedes quitar o añadir piezas, y el precio se recalcula con la misma cuenta.
Para dejar de llevar la agenda en papel.
La que montamos casi siempre.
Cuando el teléfono no para.
Sin nada fuera.
Todos los precios sin IVA. El montaje se paga 50 % al empezar y 50 % al entregar, e incluye pasar lo que ya tengas. La cuota lleva dentro los ajustes y una reunión al mes. Sin permanencia: te vas cuando quieras avisando con 30 días. Cuantas más piezas juntas, menos cuesta cada una — la bonificación ya va aplicada en las cifras de arriba.
No de golpe. Se empieza por la agenda y la ficha, que es lo que más duele, y lo demás se va metiendo cuando haga falta. Lo que ya tengas en otro programa lo pasamos nosotros en el montaje.
En servidores de la Unión Europea, cifrados, con copia diaria. Firmamos el acuerdo de encargado de tratamiento que exige el artículo 28 del RGPD antes de tocar un solo dato.
Nunca. Coge citas, resuelve dudas de horario y precio y hace seguimiento. Cualquier cosa clínica la deriva a la clínica, y se identifica siempre como IA, que lo exige el artículo 50 del Reglamento Europeo de IA.
El tramo de entrada cubre dos. A partir de ahí se amplía, y te decimos el precio antes de montarlo — nunca aparece en una factura sin que lo hayas aprobado.
No. Detrás hay un programa, un servidor y los ajustes que hacemos nosotros, y por eso cada pieza lleva su cuota con su límite al lado. Lo que sí es gratis es la demo: media hora con la agenda de tu clínica delante y sin compromiso.
No. Te vas cuando quieras avisando con 30 días, y tus datos se los llevas exportados. El montaje se paga 50 % al empezar y 50 % al entregar.
O que no te encaja. Si con lo que ya tienes te apañas, te lo decimos en la llamada y nos ahorramos los dos el tiempo.