
Facturación por mensaje
Le dices por WhatsApp a quién y de qué, y la factura sale hecha, numerada y enviada. Sin abrir el programa.
Facturar sin abrir el programa.
Y cobrar sin perseguir.
El papeleo no se hace más rápido: se hace en otro momento, cuando ya has cerrado. Esto lo hace mientras trabajas, y te avisa solo cuando algo necesita que decidas tú.
Se hacen a última hora, cuando ya no queda nadie. Y la que se olvida no la reclama nadie hasta que el cliente llama por otra cosa.
La factura vence, pasa un mes, pasan dos. Reclamar da pereza y se pospone — y cuanto más tarde se reclama, menos se cobra.
El albarán, el certificado, el papel que pide la gestoría. Está en un correo de hace cuatro meses o no está.
Las cuatro piezas trabajando juntas y ajustadas a cómo facturas tú, no a un molde.
Lo que factura una alimenta lo que cobra la siguiente, y lo cobrado entra en el cuadro sin que nadie lo teclee.

Le dices por WhatsApp a quién y de qué, y la factura sale hecha, numerada y enviada. Sin abrir el programa.

Persigue lo que está vencido: escribe, insiste con criterio y te pasa a ti solo lo que necesita una llamada de verdad.

Para quien no puede cerrar un trámite hasta que llega un papel que tiene otro. Escribe, insiste con criterio, comprueba que está completo y te dice qué falta y de quién.

Clasifica gastos e ingresos, cruza lo cobrado con lo facturado y, con esas mismas facturas, monta el cuadro que ningún programa pequeño te da: qué vas a cobrar, quién te hace esperar y cuánto te falta para cubrir el mes.
Todo lo de arriba, conectado entre sí y ajustado a cómo trabajas tú. Sin permanencia: te vas cuando quieras avisando con 30 días.
Cada una se vende suelta, con su precio y su límite al lado. Sin paquete mínimo y sin permanencia — lo que no lleva es el descuento del montaje conjunto.
Sí, sale con tus datos y tu numeración. Pero la serie y el formato los fijamos contigo antes de empezar, y la primera semana revisas tú cada una antes de que salga.
Por defecto escribe: WhatsApp, correo o SMS. La llamada se puede añadir, pero entonces hay que grabar el aviso legal y fijar por escrito qué dice y qué no dice.
Deja de insistir y te lo pasa. No negocia plazos ni quitas por su cuenta: eso lo decides tú.
No, y no lo pretende. Le deja el trabajo ordenado para que cobre por asesorarte y no por teclear.
No. Detrás de cada pieza hay un modelo de IA, un servidor y los ajustes que hacemos nosotros, y por eso cada una lleva su cuota con su límite al lado. Lo que sí es gratis es la demo: media hora con tu caso delante y sin compromiso.
No. Te vas cuando quieras avisando con 30 días. La instalación se paga 50 % al empezar y 50 % al entregar.
O que no te encaja. Si con lo que ya tienes te apañas, te lo decimos en la llamada y nos ahorramos los dos el tiempo.