
Seguimiento de entregas
Persigue a cada transportista hasta sacarle la fecha real, lo apunta y te avisa solo de lo que se ha torcido.
Deja de llamar al transportista.
Llama él.
La pregunta que más veces se hace en un negocio que mueve mercancía es «¿por dónde va?». Y la respuesta cuesta dos llamadas y media mañana. Esto la consigue solo, y avisa antes de que nadie pregunte.
Llamar al transportista para saber dónde va el pedido. Y volver a llamar porque no lo cogen. Y otra vez mañana.
Te enteras del retraso porque llama el cliente enfadado, no porque lo hayas visto venir. Ya vas tarde y encima con la culpa.
Dos camiones a la misma hora, o ninguno en toda la mañana. Cuadrar la descarga es una cadena de llamadas que nadie quiere hacer.
Todo lo que se mueve, seguido y avisado, sin que nadie coja el teléfono.
La fecha que saca el seguimiento es la que el aviso le cuenta a tu cliente, y si no llega, abre la incidencia sola.

Persigue a cada transportista hasta sacarle la fecha real, lo apunta y te avisa solo de lo que se ha torcido.

Cuando hay fecha, se la manda al cliente. Cuando cambia, se lo cuenta. No espera a que pregunte: ese es todo el truco, y es la llamada que te ahorras.

Cuadra la hora con el transportista y con tu almacén, confirma a los dos y avisa si uno se cae.

Cuando algo se rompe, se pierde o llega mal: recoge lo que ha pasado, abre el parte y persigue la resolución.
Todo lo de arriba, conectado entre sí y ajustado a cómo trabajas tú. Sin permanencia: te vas cuando quieras avisando con 30 días.
Cada una se vende suelta, con su precio y su límite al lado. Sin paquete mínimo y sin permanencia — lo que no lleva es el descuento del montaje conjunto.
No. Funciona contra lo que ya uses, aunque sea una hoja de cálculo. Si tienes un programa con API, mejor: escribe directamente en él.
Puede. Por defecto escribe, que es más barato y deja rastro. La llamada se añade aparte y lleva su aviso legal grabado.
Insiste con criterio y, pasado el margen que fijes, te lo pasa a ti señalado como «sin respuesta». No inventa una fecha.
Sí, y es donde más se nota: el «¿dónde está mi pedido?» es la pregunta más repetida de cualquier tienda.
No. Detrás de cada pieza hay un modelo de IA, un servidor y los ajustes que hacemos nosotros, y por eso cada una lleva su cuota con su límite al lado. Lo que sí es gratis es la demo: media hora con tu caso delante y sin compromiso.
No. Te vas cuando quieras avisando con 30 días. La instalación se paga 50 % al empezar y 50 % al entregar.
O que no te encaja. Si con lo que ya tienes te apañas, te lo decimos en la llamada y nos ahorramos los dos el tiempo.